Matilde Zúñiga. Pintora.


Nació en Zinacantepec el 15 de marzo de 1834.

Fue educada con gran esmero. Desde su infancia mostró una profunda sensibilidad artística, sin embargo las costumbres familiares del siglo XIX y los prejuicio no le permitieron acudir, como lo deseaba, a las academias literarias y menos a la de San Carlos, sólo recibió clases particulares de pintura.


Felipe Santiago Gutiérrez, amigo de la familia, fue su único maestro y le enseñó a sentir y expresarse a través de ese arte.


Sus obras producían un impacto especial, no sólo por la perfección de su técnica y colorido, sino por el estado de ánimo que sabía reflejar en los rostros de sus personajes.


Pintó retratos, paisajes y bodegones; producción pictórica que guarda en sus telas una serie de misterios y sentimientos de pasión, amor y ternura, que se descubren al ser contemplados; por este motivo se le ha considerado como la "pintora de los símbolos románticos".


Entre sus obras más notables se encuentran: La vestal, Rebeca volviendo a la fuente, La bella jardinera, La madre del Salvador y La oración. Participó en exposiciones del Instituto Nacional de Bellas Artes y de la Academia de San Carlos. Según los mejores críticos, su pintura La dolorosa, es la cumbre del dramatismo. Parte de su obra se encuentra en el Museo de Bellas Artes de la ciudad de Toluca.


Su vida postrera la dedicó a realizar obras de caridad, cuidando niños, ancianos y enfermos. Entre ellos encontró la muerte en la ciudad de México el 19 de marzo de 1889.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario